
Fue un domingo por la tarde, pasaba cerca a la plaza de un barrio cercano al mio y conversando con mi hermana no sé como subo la mirada y veo venir a un chico simpatico acompañado de un señor que también estaba de buen ver, cuanto más se acercaba me percaté que era un amigo del colegio que no habia visto ya hace mucho tiempo bueno no era precisamente un amigo era más un conocido y me parece que el señor que lo acompañaba era su padre, cuando por fin cruzamos pensé que me reconociería pero no fue así porque no me dio el saludo pero si me respondio con una mirada lo vi sin cansarme habia cambiado un poco pero para bien, seguía teniendo esos ojos marrones claros y esos labios rojos que encantaban a las alumnas del colegio y esa pose de rebelde sin causa que atolondraba al profesor de educación militar.
Nos cruzamos, nos miramos, voltemos y aún con la mirada pero sin decir nada cuando ya mis ojos me traicionaban con lo borroso de mi vista cambie de dirección y seguí mirando hacia adelante mientras mi hermana hablaba, mi mente empezó a recordar por unos instantes la vez que lo conocí, el acuerdo que teníamos y el final que tuvimos...un silencio.
El chico de los ojos marrones claros lo conocí por un acuerdo que tuvimos, en el cual él no cumplió debía de robarle un beso a una amiga, no sé porque se me ocurrió esa loca idea no lo supo mi amiga hasta que yo se lo conté ha de ser la conciencia como dicen la que me hizo hablar o el hecho de que él no cumplió con el trato que consistía en que yo le pagaba y él le robaba un beso, al no cumplir con el trato obviamente yo tampoco lo hice pero no sé si fue para bien o para mal porque hubiera querido completar la hazaña pero mi amiga me estaría detestando al haberse enterado después del beso que no fue él quien quizo sino porque yo se lo mandé pero las cosas sucedieron como querian suceder ahora las dos somos muy buenas amigas con problemas que siempre se presentan, el hecho es que me di cuenta que las digámosle "travesuras" son deliciosas ese instante de sentir es increible sin embargo a la larga te das cuenta que el que sale mas perjudicado en el asunto eres tu, porque poco a poco te vas quedando sin alma, por suerte mi amiga me disculpó, el chico rompecorazones me buscaba por este mismo sentir (también le gusta hacer travesuras) jugar con otros, sin embargo mis amigas que me compañaban y me alejaron del susodicho porque sabian que no era un buen camino, me llamaba esas travesuras no lo niego( y más porque me gusta planear mas no meterme)pero en el fondo sabía que no debía o al menos que el torturar no era mi fuerte... esa no era yo.
No sé si cuando él me vio se acordó de esos momentos pero espero que haya cambiado para bien porque ya no estamos en el colegio no es robarle un beso a alguien y recibir algo a cambio ahora es más digámosle trágico porque mienten a mujeres y dañan a terceros, espero que él no sea eso y que recuerde ese momento como algo de niños como yo lo recuerdo "cosa de niños".

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